Anoche soñaba que ponía en tu manita pequeña, una catarina. Tú la mirabas sorprendido y tus enormes ojos marrones me miraban y luego a ella. Pronunciaba en sílabas su nombre: ca ta ri na. Se llama catarina, mi amor. Y tú te reías, entonces la catarina volaba y tú volvías tu mirada a mí. No pasa nada mi amor, volvió a casa. Ven, yo te abrazo. Entonces desperté y vi desde la ventana, bengalas en el cielo. Tengo la certeza de que ambos lo soñamos.
·ﻬ·
