domingo, enero 04, 2009

Nota 413 - Flashback

La ventaja -creo yo- de vivir en una ciudad pequeña y haber crecido en un barrio viejo, es que todo mundo te conoce y te saluda. Saben quiénes son tus padres y cómo ha sido tu vida durante todos estos años porque siempre te han visto.

Cuando en 1983 viajamos mis padres, mis hermanos y yo a Aguascalientes de primera vez, quedamos encantados -más ellos que yo- con la quietud de la ciudad. Una entidad que despertaba despacio con un sol que calienta menos de lo que alumbra y con ese aire de provincia en calma que aún -pese a todo- conserva.

Quedamos enamorados del famoso Jardín de San Marcos y de suerte encontramos una casa en el barrio, casi frente al Jardín, y la compramos.

Esa casa se volvió nuestro "lugar de vacaciones, de fines de semana". Antes íbamos y veníamos con rumbo a Acapulco, pero cuando conocimos Aguascalientes, cambiamos de destino. En fin.

Cuando tenía como cuatro años, un diciembre muy frío, mis papás y yo pusimos un puesto de chamarras en la cochera de la casa y otro más en la explanda del Templo de San Marcos y el Jardín. Justo ahí habían otros pequeños comerciantes que también empezaban su negocio: un señor que vendía jugos, una señora que vendía juguetes y un muchacho que vendía hot dogs.

A mí me gustaba platicar con el señor de los jugos, a quien empecé a llamar "Güero". Y "Güero" por aquí y "Güero" por allá. Una vez, de noche, me acuerdo que jugando caí en una de sus cubetas con agua helada donde lavaba sus naranjas. Me llevó hasta el puesto de mi mamá y me entregó hecha sopa. Entre mortificaciones y regaños de mi madrecita, me metieron a bañar con agua bien caliente y me sambutieron no sé cuántos desenfrioles para que no me fuera a dar pulmonía. Lo interesante es que esa anécdota "permaneció".

Cada vez que paso por el Jardín y veo al "Güero", nos saludamos y recordamos la historia de la caída en la cubeta. Así fue hoy, que regresando temprano de ir a dejar a Pan a su trabajo, pasé a escuchar misa en el templo, y saliendo fui a saludar al "Güero" para desearle feliz año.

Trajimos el pasado con calma y lo empezamos a comentar. Que si el puesto de chamarras, que si no volvimos a México, que si cuando me caí en la cubeta... que sí ahora ya soy "grande". Total, que apenas hoy supe que el "Güero" se llama Miguel...

Definitivamente, que raro es encontrarte con alguien que te conoce de tantos años y que te sigue regalando un jugo de naranja "por los viejos tiempos".


·ﻬ·

5 comentarios:

Tramontana dijo...

Sí, es "raro" porque a veces vemos que son pocas cosas las que permanecen a través del tiempo y eso lo hace más hermoso.

Me encantó tu descripción de Aguascalientes del segundo párrafo.

Mireya dijo...

Eso es lo que a mí me gusta de Tuxpan. Todos me conocen, el barrio es tranquilo, ando sin temores. Y todos me conocen como "La niña de Lulú". Y me recuerdan con un trajecito amarillo tejido (Que yo odiaba y terminé rompiendo en la avalancha de mi primo Carlos).
Ahí es donde quiero criar hijos, no en una ciudad donde por no dar el paso y llegar 2 segundos temprano mientas madres desde las 7 am.
Abacho Blu

Mond dijo...

Hace una semana fui a mi "viejo barrio" a visitar a mi amiga de toda la vida y el pasado recorrió mi cuerpo. Pasé por el mercado, la panadería, la abarrotería y la paletería. La papelería dejó de existir al igual que la tiendita de "La Güera", de quien nunca super su nombre verdadero. Lo inevitable es pasar por la que fue mi casa por 16 años y que no me invada un escalofrío por cada uno de los poros de mi piel. Esa casa fue mi hogar... es mi hogar.

Brindo con jugo de naranja.

bLanche ʚïɞ dijo...

En esta ciudad ha dejado de interesarme si alguien me conoce o no, será que ya no me gusta nada, nadita...
Qué bonito es Aguascalientes. Se me antojó un jugo de naranja.

Jen dijo...

Que rico vivir en un lugar donde todos te conocen y sabes de tu vida e historias : )

En el morral

  • Celestino antes del alba de Reinaldo Arenas.
 

| Creative Commons Attribution- Noncommercial License | Dandy Dandilion Designed by Simply Fabulous Blogger Templates