La felicidad es interior, no exterior;
por lo tanto,
no depende de lo que tenemos,
sino de lo que somos.
Henry Van Dyke.

Antes de comenzar, sepan que hoy güelo muy bonito :D.
Bien, hoy que no encontraba mi cargador del celular -recuerdo haberlo metido en el cajón del mueble de la tele, pero no está, están otros cables y cargadores... hasta los de pilas, menos el mío, gracias- me empecé a enojar, y la vocecita de Armando se escuchaba al fondo diciendo "no te enojes, vas a manejar a tu oficina, no te enojes", pero yo estaba sorda porque no encontraba mi cargador del celular y sí, estaba enojada.
Luego salí de la casa y caminé hasta la Rebel. Entonces recordé que para mí no es importante el celular, y que si no encuentro el cargador right now, no pasa nada. Nadie me llama, jejejeje y quien necesite encontrarme... pues puede llamarme a la oficina (449 146 60... bla bla bla). Así que mi celular fuera de servicio no trasciende y dejé que pasara el mal rato escuchando música y dejando que todos en la avenida me pitaran porque no quise rebasar a una troca con pollos.
En fin, la idea de este post no es expandirnos entorno al tema de los celulares extraviados, sino más bien, compartirles las cosas que me ayudan a ser feliz.
Comenzaré por describir lo que para mí es "ser feliz": Si bien, la felicidad no es un estado perpetuo de jolgorio espiritual, varios pequeños momentos de intensa alegría forman la cadenita de la felicidad. ¿Cuántos eslabones forman esa cadenita? ¿Qué tan larga es? Eso es lo que depende de nosotros. Lo que sí me queda claro, es que esa cadena de la felicidad es como la trenza de Rapunsel, entre más larga y fuerte, más confiable es para llegar al objetivo: ser feliz.
Tal y como lo menciono en la descripción de mi perfil -en el de este blog, no se confundan- a mí me hacen sonreír las cosas cotidianas, las que a veces pasan inadvertidas, pero que para unos cuántos, es la salesita del taco placero.
En mi caso, me hace feliz tener un trabajo que está relacionado con mi profesión. Probablemente podría dedicarme a otras cosas, pero saber que a lo que le aposté durante mi educación superior, me da para comer, me hace feliz. Lástima que coma más de lo que gano, je.
Otra cosa que me hace feliz es tener un papá y una mamá como los que tengo. No son perfectos, pero esa imperfección me ha hecho una mujer muy valiente, pues sé que se vale cometer errores, y que casi todo en la vida, se puede arreglar.
Me hace feliz entenderme con los animales, aún y cuando a algunos no les simpatizo (como la cotorra que tiene La Flaca y que me quiere moder el dedo cada vez que me acerco a ella).
Me causa satisfacción que llueva y el cielo esté gris.
Me gustan las sábanas frías y que haya café caliente en la oficina. Que Armando sea mi compañero, mi esposo (lo que quiera que eso signifique) y la persona con la que vivo desde hace cuatro meses.
Me hace feliz que nuestra boda haya estado rodeada de amigos. Que Sylvia me haya prestado su depa para hacer la recepción, y que Sóchil, Lau, mi Primardilla y La Flaca, hayan dedicado sus horas previas al evento, a ayudarme a cocinar los canapés, preparar la fuente de chocolate, comprar los suministros en el mercado, incluyendo las miles de flores, cuidarme la gripe, acompañarme a peinar, maquillarme, cuidar el ramo, decorar el depa, contabilizar las sillas y copas que alquiló Sylvia, y elegir las flores del templo. Me gusta que la música que pusimos haya sido la que nos pone contentas, que el vino no haya faltado y que ese día fuera uno de los más felices de mi vida, un gran eslabón.
Me hace feliz que Karen haya dedicado su tiempo a hacer una a una las invitaciones hermosas de mi boda. Que haya pensado en regalarme además, uno de los momentos más lindos de la noche, cuando la vi bailar y festejar con toda la bola.
Me hace feliz que mis padres hayan conocido a aquellos que nombro como "mi gente".
Me provoca felicidad recordar que Sóchil nos regaló a Armando y a mí la noche de bodas en el Hotel Presidente de Chapultepec y que la cama enorme y blanca de la habitación, estuviera llena de pétalos de rosa y junto a la ventana, una botella de champaña y unas fresas cubieras con chocolate me dieran la bienvenida al amor.
Me hace feliz recordar la voz de Nunu al teléfono diciéndome que me deseaba todo el amor del mundo y que pronto esperaba abrazarme.
Me tiembla el corazón cada vez que recuerdo a cada una de estas mujeres, en filita india, dándome la bendición cuando iba rumbo al templo, y claro, el momento de cantar arriba de Lacamio para soltar el nervio.
Me basta para ser feliz estas personas que van puliendo mi vida.
Me hace feliz Güerta y sus poemas, sus comentarios siempre puntuales y su interés en mi persona. Me hace feliz tener un recetario que me mandó Karen para que le diera calor de hogar a mi cocina, y que mi mamá venga a comer a la casa y mi papá se quede dormido en la sala mientras todos vemos el fútbol.
Me hace feliz que Josecito, mi sobrino, conociera mi casa y gateara por toda la sala. Me gustó verlo ahí.
Me hace feliz escuchar música y bailar. Me gusta subirle el volumen a la radio mientras busco dónde estacionarme, y que por las ventanas los demás sepan que estoy escuchando a la Sonora Dinamita.
Me hace feliz el sangüich que Armando me prepara por las mañanas cuando él entra en la tarde y que la vida que poco a poco he construido se parezca cada día más a lo que siempre he querido tener.
Sin embargo, si me preguntas qué necesito para ser feliz, seguro te diría que sin duda, necesito la libertad de equivocarme.
Buen miércoles y si sabes qué necesitas para ser feliz, ve por él y luego, compártelo.
·ﻬ·

7 comentarios:
En mi felcididad estpan las mujeres de mi vida y tu entre ellas, gracias por hacerme parte de tu felicidad y formar parte de la mía...
Gracias por este post que llega en un momento preciso...gracias
Muy buena frase de Van Dyke con la que empiezas el post.
Ash! Ya vino Soch y dijo lo que yo iba a decir... bueno como quiera lo voy a decir, sabes que eres parte de mi felicidad y me gusta saber que yo soy parte de la tuya.
Por que llegan antes que yo? que igualadas eh! mi felicidad esta en mi gente, mi familia, tu entre ellas; mi felicidad esta en mi trabajo que me encanta; en mi casa, en mis paseos. Mi felicidad esta dentro de mi =)
gracias por compartir tu felicidad conmigo.
Ahora me voy construyendo una nueva felicidad... pero como dice el Azote tengo en el centro de mi sala una caja donde guardo dentro de cajas todos mis recuerdos y los saco para ser feliz.
En hora buena haberte conocido.
¿Y qué hago ahora con las lagrimitas que me sacaste con este post? ¿Puedo publicar uno similar?
Me dejaste pensando y reflexionando y llevo varios minutos pensando en qué me hace feliz.
Creo que al igual que Triple, haré un post acerca de ello.
De hecho, lo necesito. Hacer un recuento de aquellas cosas que me hacen feliz (y que suelo olvidar) me levantará el ánimo.
Te quiero!! Gracias por hacerme pensar.
Pillo:
No existen casualidades. Un beso.
Tramontana:
Me gusta empezar con frases interesantes, aunque hay algunas más que otras, jejeje. Gracias por sumarme.
..lau..:
Felicidades por tener la felicidad contigo.:)
Maga:
Todos estamos en una constante construcción de la felicidad, no es un algo que queda de una vez y para siempre... tú sabes de eso. Enhora buena haberte conocido a ti también. Gracias por tanta vida.
Triple:
Pues las seca porque agrietan la piel delicada :). Claro, las letras son libres y que mejor que se compartan.
Darth Akire:
Interesada en leer tu post, pero sobre todo en que encuentres tus propios eslabones. Gracias por pensar y no evadir los retos. Te adoro.
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